Olivia
¿Comprometido? ¿Jackson? ¡Es enserio!
Lo maldije en mis adentros y me tomé otro shot de tequila
—¡VETE AL DIABLO JACKSON O'CONNOR! –Grite haciendo que mi mejor amiga se despierte de golpe
Estábamos en la azotea del edificio donde vivía
Cuando le conté todo lo que pasó con Jackson no dudo ni un segundo y fue a visitarme con una botella de tequila, decidimos tomar un poco de aire así que subimos a la azotea
Era un buen lugar, te daba una brisa estupenda y podías gritar todo lo que quisieras sin ser escuchado por nadie, lo cual era muy beneficioso para nosotras ya que pasaban de las 2:00 de la madrugada
Sandra, mi mejor amiga, tenía poca tolerancia al alcohol así que en cuestión de minutos estaba tumbada en el piso durmiendo
—Me las vas a pagar –dije furiosa
—¿qué hice? –dijo Sandra confundida
—ni siquiera tiene sentido casarte a esta edad, apenas estamos a mitad de terminar la universidad
—tranquila, no está en mis planes casarme aún, siem...pre estaré contigo –decia Sandra mientras tomaba mi cara con sus manos
—ya verás lo que te espera –dije sacando mi teléfono
—¿Qu.. qué haces?
—voy a llamar a ese imbécil
Nadie me impediría decirle sus verdades a mi supuesto mejor amigo
ja, "mejor amigo".... ¡tonterías!
nunca lo he visto de esa manera y estoy casi segura de que el también lo sabe
—¿Te volviste loca? –dijo tratando de quitarme el teléfono pero simplemente la empuje haciendo que vuelva a caer y seguido de eso volver a dormirse
Estaba demasiado ebria como para poder detenerme
—¡Maldita sea! –grite
No tenía su número
Cuando me enteré de su compromiso decidí borrar su número en un arrebato de tristeza y enojó
No quería saber nada de él, así que simplemente borre su contacto con la esperanza de jamás llamarlo
Pero era astuta
Borre su número porque me lo sabía de memoria
Supongo que borrarlo me hacía sentir mejor, pero si me arrepentía simplemente lo podía volver a agregar
Marque rápidamente y me levanté del piso
Estaba dando vueltas mientras se escucha el timbre
Los segundos parecían horas, era eterna la espera y yo solo estaba dolida y ansiosa por confesarle todo
—hola? —atendió Jackson
Mi corazón se detuvo y sentí náuseas
El enojo se fue y la tristeza se hizo presente
—¡Maldito hijo de puta! –grite con lágrimas en los ojos
—¿Perdón? –dijo confundido
—Si, perdón es lo que deberías pedirme ¡Sabes cómo me sentí cuando me diste la noticia!
—Creo que usted..... –no lo deje terminar e interrumpí
—¿Casarte? ¿Con ella? ¡Enserio! ¡apenas la conoces!
—yo....
—¡Maldita sea déjame terminar de hablar! –dije desesperada
—Soy tu mejor amiga, y te he apoyado en cada paso que das, incluso te he apoyado en todas tus relaciones los últimos 7 años, pero..... –se me hizo un nudo en la garganta
—¿Sabes cómo me sentí yo? –limpie mi nariz con la manga de mi suéter y me puse más firme
—Mal, porque te he amado todo este maldito tiempo, y a ti al parecer te vale, porque solo importa TÚ felicidad –recalque la palabra "Tú"
Escuché un suspiro del otro lado del teléfono
—¿Que? ¿No te sorprendes de esta confesión? –al no escuchar una respuesta seguí hablando
—Si, tienes razón, debes ser demasiado estúpido como para no darte cuenta
Seguía sin escuchar respuesta
—¡¿No dirás nada?! –ahora si me estaba enfadando de verdad
A causa de mis gritos Sandra comenzó a despertarse y poco a poco se fue incorporando
—no te importa ¿Verdad? –dije dolida
—Solo desahógate –dijo con frialdad
—Vete al diablo, no te quiero ver en mi funeral –dije sin pensar en lo que decía
—¿Cómo dices? – sonó asombrado por lo que acababa de decir
Perfecto, ahora va mi venganza
—estoy en la azotea de un edificio a punto de saltar
Obviamente no lo haría
Solo lo quería asustar un poco
Y tras los efectos del alcohol no podía contener las ganas de hacerlo sufrir aunque sea un poco, una por tantas que me ha hecho
—Espera ¡Qué! –grito del otro lado del teléfono
No lo sabía con exactitud, pero estaba casi segura de que se había levantado de donde sea que estuviera sentado o acostado
—¡Y todo será tu culpa! –grite una vez más pero esta vez comencé a llorar
—hija de puta –dijo Sandra susurrando mientras se levantaba del suelo —¡Tu dignidad!
Corrió hacia mi para quitarme el teléfono pero ambas tropezamos y caímos
Después de unos minutos quejándonos en el piso me comencé a marear y después
Todo negro
Ian
—Espera ¡Qué! –grite y me levanté frenéticamente de mi cama al escuchar la tontería que estaba apunto de cometer esta chica
—¡Y todo será por tu culpa! –dijo sin parar de llorar
¿Mi culpa?
Ni siquiera la conocía, estaba seguro de que se equivocó de número
La preocupación se hizo presente y comencé a dar vueltas por toda la habitación
¿Que podía hacer?
¿Y si saltaba de verdad?
Tenía que detenerla, pero ¿Cómo?
Me detuve un momento al escuchar gritos y seguido de eso un gran golpe
Después no se escucho nada
—¿Hola? –dije preocupado —¡Hey! ¿Sigues ahí?
Mire mi teléfono y ví que se cortó la llamada
Rápidamente volví a marcar pero este me indicaba que estaba apagado
¡Mierda, mierda, mierda!
Estaba alterado
¿Y si salto?
¡¿Que rayos le pasa a esa loca?!
¡¿Porque me marco a mi en primer lugar?!
Maldita sea
¿Que hago?
comencé a pensar en lo que pasaría si la loca cumpliera lo que dijo
1: iría a prisión
Si ella muere van a investigar, y al investigar encontrarán que yo fui la última persona que llamo, seguramente me encerraran y torturan como en las películas
Nadie creerá en mi inocencia y pasaré toda mi vida en una celda
2: Culpa de por vida
Si algo le pasa me sentiré culpable por no haberla podido ayudar
pero.... ¡ni siquiera me dejaba formular una oración!
si salgo de esta prometo que la demandaré por todo este daño psicológico que me está causando
Sin poder conciliar el sueño dure despierto toda la noche buscando artículos de noticias sobre alguna chica que allá saltado desde un edificio, pero no aparecía nada
Le llamaba a cada momento pero su número seguía apagado
¿Que demonios debo hacer?
Olivia
Me desperté por culpa del rayo de sol que entraba por la ventana.
Me toque la cabeza y me quedé del dolor, sentía que estaba a punto de estallar.
Me senté y me di cuenta que estaba en el piso de la sala de mi departamento
Tenía una almohada y una cobija
Mire a todos lados tratando de buscar a Sandra
La muy perra probablemente esté en mi habitación durmiendo como un bebé mientras yo me congelo en el frío piso de mi sala
Me levanté de golpe en busca de una pelea
Gran error, eso solo me hizo sentir peor el dolor de cabeza
—Estás despierta –Dijo Sandra asomándose por la cocina
Voltee a verla y me volví a acostar pero esta vez en el sillón
Ella a diferencia de mi se veía estupenda, como si anoche no se hubiera emborrachado
—te prepararé algo delicioso que te hará aliviar la resaca –dijo mientras se volvía a meter a la cocina
Me sentí mal por llamarla perra hace unos instantes
—¿porqué estoy aquí en la sala? –dije tratando de recordar cómo llegué aquí
—no te pude llevar a tu cama, estabas muy pesada
—¿Que?
—¿no recuerdas? –se volvió a asomar —te dormiste y te tuve que arrastrar hasta aquí
—¿no nos vio ningún vecino? –dije preocupada
Se quedó en silencio unos segundos mientras me miraba fijamente a los ojos sin ninguna expresión en su rostro
—¡Eso importa! –grito de golpe haciendo que me sobresalté
—¡Santo cielo, me asustaste! –dije tocando mi pecho
—¡Tu dignidad está por los suelos! –grito frustrada, nada que ver con la Sandra de hace un par de minutos
—¿De que hablas? –dije masajeandome la sien
—¿Que hice?
—¿De verdad no recuerdas? –dijo como si yo mintiera, al no eschuchar respuesta de mi parte simplemente asintió con la cabeza y comenzó a dar vueltas por la sala
—quiza sea lo mejor, debemos irnos de viaje unos días completamente incomunicadas o quizá debamos irnos a vivir a otro país, ¡No! No podemos irnos a otro país, mejor a otro continente, ¿la universidad?,mmmm –dijo mirando a todos lados como toda una paranoica mientras pensaba que más decir
—¿Estás bien Sandra? –dije frunciendo el ceño, estaba actuando más raro de lo normal
—Nos vamos a transferir de universidad, comenzaremos una nueva vida en una granja, mi nuevo nombre será Katherine Villavicencio y el tuyo será Federica López, no importa que iniciemos de cero nuestros estudios, eso el lo de menos
Cada vez me confundía más y seguía sin entender nada
—¿Que? ¿de qué hablas?
—¿qué te parece irnos a África? –dijo sin darme respuesta
—¿África?
—si, iremos a Marruecos o quizá a Egipto, será divertido
—¿De que hablas?
De nuevo sin dar respuesta se fue directo a mi habitación
Unos segundos después y pensando en la plática que acabábamos de tener me levanté en busca de respuestas y la seguí
—que es todo eso de irnos a vivir a Afri..... –pare en seco al ver que la loca de mi amiga estaba metiendo mi ropa en una maleta
—¿Que haces? –dije corriendo a quitarle mi ropa
—salvó tu salud mental, me lo vas a agradecer después –dijo quitándome lo que le quite
—¿Que pasa? –se lo volví a quitar
—por tu bien es mejor no saberlo, aún no estoy lista para ver a mi mejor amiga colapsando
—¿porque? ¿Que paso anoche?
Ella suspiro y se sentó en la cama
Unos segundos después quito la maleta de la cama y me invito a sentarme
—así estoy bien, solo dime lo que paso anoche –dije segura de mi misma, aunque por dentro tenía miedo de haber hecho una tontería
—es mejor que te sientes porque te puedes desmayar –dijo haciendo que me ría
—deja de hacer tanto suspenso y escupe lo que le tengas que decir
—anoche.... –dijo alargando la palabra
—¡Sandra ya dime!
—tu le marcaste a Jackson y le confesarse todo –dijo rápidamente
La mire incrédula
—no puede ser –dije divertida —yo no haría algo como eso, además yo misma borre su núme.......
Mi rostro paso de ser divertido a ser completamente serio
De pronto se me vino un flashback de lo que pasó anoche
Me desplome en el piso y Sandra corrió a mi lado
—¿Estás bien? ¡Te dije que era mejor solo huir del continente en vez de decírtelo!
—Sandra –dije en un susurró
—¿Que pasa?
—matame
—¿Que?
Comencé a gritar y a patalear
—¿¡Porqué le tenía que marcar!?
—Tranquila, todo estará bien –dijo dándome ánimos que por supuesto no funcionaron
Después de unos minutos quejándome y gritando me levanté del piso y tome la maleta que Sandra había dejado hace unos minutos atrás en el piso
—bien, no hay problema –dije tratando de mantener la calma —simpre quise conocer el río Nilo y las esfinges
—Olivia, creo que debes marcarle a Jackson
—¡Jamás!, Hace unos minutos me dijiste que debíamos huir sin decir ninguna palabra, y eso es justo lo que haremos
—Jackson debe de estar preocupado por ti
Recordé lo último que le dije a Jackson y pegue un grito que estoy segura que hasta mis vecinos escucharon
—¿Lo recuerdas? –dijo Sandra destapando sus oídos
—le dije que me iba a suicidar por el
No podía estar más avergonzada, siempre hacia idioteces pero está superaba todas
—¿Y mi teléfono? –dije llena de nerviosismo
—En el comedor
Corrí rápidamente hacia mi teléfono y cuando lo tome estaba apagado y estrellado
—¿Que le paso? –dije al verlo
—anoche cuando salte hacia ti para detenerte se cayó al piso –dijo cabizbajo —lo siento
—no te preocupes, gracias por no permitirme hacer más estupideces, para la próxima me avientas del edificio por favor
Afortunadamente se encendió, y cuando mire el historial de llamadas pude ver qué tenía 57 llamadas perdidas de Jackson
—Debio de estar muy preocupado
¿A Jackson le preocupaba?
Sacudí mi cabeza tratando de olvidar esos pensamientos
—espera, si estaba tan preocupado ¿porqué no te marco a ti?
Ella tomó su celular y se aseguró de no tener ninguna llamada perdida
Después me miró y dijo
—marcale y averígualo, iré a la tienda a comprar algunas cosas para el almuerzo, toma tu tiempo
Me dió una sonrisa reconfortante y después de unos minutos salió del departamento
Mire mi teléfono, suspiré profundo y le marque
Sonó 2 veces y atendió
Podía escuchar su respiración del otro lado del teléfono
Dios mío me estaba muriendo de vergüenza
—Soy yo –dije apenada
No hubo respuesta de su parte, claro.... probablemente el estaba molesto, y no era para menos
—¿Estás ahí?
—¡Eres una psicópata! –grito un chico que claramente no era Jackson
Download NovelToon APP on App Store and Google Play